Buenos Aires,  31 mayo, 2012

Bienvenido a Argentina. ¡Bienvenido a la política!

Mi primera noche en Buenos Aires, yo estaba nadando en la piscina del hotel por la noche, sobre el techo. Fue el invierno, pero la piscina estaba muy caliente. Podía ver el Big Dipper y la luna. Es muy extraño estar en el hemisfero del sur.  Yo estaba meditando en el Big Dipper muy lejos, y si fue en reverso o no. Mi perspectiva de la gran cacerola empezó a cambiar a algo más concreta cuando, de repente, empezó un ruido de todas partes.

(No es verdad que el agua del inódoro en el hemisferio sur gire en la dirección opuesto del hemisferio norte (izquierda, en vez de la derecha como la agujas de un reloj – ¡es un mitio urbano! Pero sí, es verdad que la política en Argentina ha oscilado entre la izquierda y la derecha. Se dice que la democracía es muy fuerte en el país ahora. Pero parece, al mismo tiempo, que la gente son polarizadas, políticamente. Eso es evidente hoy en día en protestas cotidianas y en la historia del pais. Vamos a ver…)

A mí, parecía que el ruido fue un sonida feliz, quizá por el ritmo del sonido. Pensé, ¿ganó un equipo algún partido? Pero no fue por felicidad.  El opuesto.  Fue un cacerolazo.

El Cacerolazo: forma de protesta con una historia única en latinoamérica

El cacerolazo mpezó a las nueve de la noche.   Había mucho ruido desde la calle y los balcónes de muchos apartamentos – de las cacerolas y los sarténes golpeados uno al otro.  Y el sonido de las bocinas de los autos…  Yo recordé una tradición de golpear sarténes en protesta contra algo, un sonido de mujeres en partes de latinoamérica.

Las noticias en la tele dicen que fue una protesta contra la corrupción en el gobierno, la economía… que,  por orden del gobierno de la presidenta Cristina Kirschner, no se puede ahorrar en dólares nada más, solamente en pesos.

1- 2 junio 2012

A las diez y media, hubo otra cacerolazo. Mi huésped por la cena y yo fuimos al balcón de su apartamento, para mirar. Dice ella a su marido, “Pienso que, mañana, debemos ir al centro para marchar. Lentamente, él sacudió la cabeza ‘no’.

El próximo día, el diario informó de que muchos automovilistas y protestantes fueron al centro, y que ellos querían cerrar algunas calles principales.

Por la historia de los cacerolazos, vea PAGES en TravelinthisLife

Por fotos y videos de los cacerolazos, vea FOTOS y VIDEOS en TravelinthisLife

Advertisements